La Convivencia anteriormente Y Los Cambios de la Familia Segun la Globalizacion

¿COMO ERA LA CONVIVENCIA FAMILIAR  ANTERIORMENTE?
El modelo tradicional de familia respondía a un estilo de vida familiar: el de un papá que trabajaba tiempo completo en el mercado laboral, una mamá exclusivamente dedicada al cuidado de los hijos y a las actividades del hogar (alimentación, limpieza, compras), que ya no es la forma más predominante. Sin embargo, este “modelo” de familia sigue apareciendo no solo en las publicidades y en las películas sino también en las percepciones de muchas personas y también de diversas instituciones. 

Ciertamente, las familias han atravesado grandes cambios en los últimos años y esto implica que no hay un modelo único de familia. Las transformaciones que han tenido las familias son muy diversas y, además, complejas. Las familias han disminuido su tamaño porque existe una tendencia a tener menos hijos (o a no tenerlos) y se posterga la maternidad y la paternidad. También encontramos familias extendidas: aquellas en las que el núcleo familiar (madre o padre con hijos) viven con otros parientes (abuelos, abuelas, tíos, etc.). Existen familias ensambladas, que se constituyen cuando dos adultos -luego de una separación, divorcio o viudez- deciden iniciar una nueva convivencia con otra pareja, que incluye los hijos de cada uno y, a veces, de ambos (la frase “los míos, los tuyos y los nuestros” es una expresión que refleja esta forma de familia). Hoy podemos hablar de familias monoparentales, familias integradas por parejas de hecho, divorciados, parejas heterosexuales o del mismo sexo, familias interraciales, etcétera. Ahora bien, la diversidad de estas formas familiares producto de cambios culturales y sociales, no implica que las familias hayan modificado sus funciones centrales o hayan dejado de serlo. ¿Qué es una familia, entonces? Las familias son ámbitos primarios de convivencia en los cuales se establecen relaciones de cooperación e intercambio que garantizan la reproducción de sus miembros, es decir, que permiten su sobrevivencia, socialización y cuidado para que puedan desarrollar diferentes roles en la sociedad. Una característica de las familias es que en ellas se desarrollan lazos afectivos muy fuertes. También –y sin caer en simplificaciones o reduccionismos– constituyen un espacio de transmisión y reproducción (ya sea por similitud o por oposición) de sistemas de valores, creencias y significados, pautas socioculturales e identitarias. 

De hecho, las familias son también un lugar de conflicto y de relaciones de poder. Muchas veces estos conflictos tienen razones generacionales (por ejemplo, conflictos entre padres e hijos) y de género (conflictos y relaciones de poder que se dan entre los varones y las mujeres). 

Los cambios socioculturales de los últimos años han sido muy importantes y han permitido el avance en la concepción de las familias de una manera plural reconociendo en el interior de ellas roles, experiencias comunes y también diferenciadas. En ese sentido, es importante considerar que el cuidado de la progenie no es solo una responsabilidad de las madres, sino también una responsabilidad social y compartida por todos los adultos responsables. 

La concepción es que el cuidado y la socialización de los hijos es una tarea compleja que debe ser efectuada por todos los adultos involucrados. En este sentido, las instituciones educativas ocupan un lugar primordial y desempeñan funciones importantes para acompañar a las familias en este proceso de socialización desde edades muy tempranas. Y este es un dato importante, porque da cuenta de que las familias tienen una mirada compleja e importante sobre el lugar de la escuela en relación con tres procesos que son inseparables entre sí: la educación, la socialización y el cuidado de los hijos. 

¿Qué cambios ha traído la globalización a la familia?

 Al pensar en los cambios que ha traído la globalización a la familia, se puede enfocar todo el impacto en un aspecto que es el "tesoro" y recurso más significativo del proceso de globalización alrededor del mundo: LA INFORMACIÓN. En el siglo XXI, todo aquel que tenga buena información, tiene un recurso casi tan importante como el agua y el petróleo. Tanto que hay entes secretos en los Estados para el control y la manipulación de la misma.
Para poner en contexto: Tu abuelo es de una familia de 15 hijos, tu padre tiene más de 20 primos. El cambio es evidente, en la generación de tu padre los hijos ya disminuyeron a máximo 4, y algunos jóvenes en la actualidad ya no quiere tenerlos. Lo anterior como resultado de los cambios en la coyuntura, no sólo económica sino cultural.
El mayor impacto es el rol que la mujer ha asumido en el contexto social, las mujeres pudimos ver, gracias a la información que reciben, que no deben ser subordinadas y dedicase únicamente a los esposos y los hijos. Se observa que la información llegó y fue capaz de abolir creencias milenarias, por lo tanto su poder es impresionante. Las mujeres ahora quieren desarrollarse más como personas, y profesionales, que como madres y amas de casa.
Otra influencia de la globalización y como resultado del acceso a la información, es la constante presión económica con que se vive en la actualidad. A las personas no nos alcanza un salario igual al que los padres ganaron durante toda su vida y con el que sacaron adelante a una familia de 5 personas, aún viviendo solos y teniendo únicamente responsabilidades individuales.
Cada día se tiene más deseo por las cosas materiales, volviendo esos deseos obsesiones; como resultado de lo anterior, el estrés es la enfermedad del siglo XXI, un estrés explicado en la mayoría de los casos por problemas económicos. Los individuos hemos centrado nuestras metas en logros financieros, lo cual no veíamos en la generación de nuestros padres, quienes se caracterizaban por ser personas integrales y equilibradas en gran parte de sus aspectos.
El concepto de familia ha sufrido inmensas transformaciones. Con acceso a tanta información y tener contacto con tantos individuos, las personas se creen incapaces de compartir sus vidas con una solo persona, las razones: primero, ya no importa tanto el futuro, sino el momento presente y la felicidad que con él venga; segundo, la falta de confianza en los seres humanos, quienes han demostrado ser capaces de cualquier cosa por lograr sus objetivos; y finalmente, la pérdida de la esencia del matrimonio y su importancia, la facilidad de divorciarse y el poco señalamiento social que esto implica.
Otro cambio que hay en la familia, es la necesidad que tuvieron los padres de aprender a manejar un computador, chatear, tener cuentas electrónicas y estar en contacto permanente con sus familias que viven lejos. Sin importar la edad y el género, las personas deben contagiarse de la expansión tecnológica, de lo contrario se ven obligados al aislamiento social y cultural.
El lenguaje, los valores, las normas básicas de respeto para con los mayores; todo deja de ser importante y lo peor,  frente a la actitud de los adolescentes y bajo el pretexto de la moda se les pasan muchas cosas. Los hijos ya no se corrigen como antes, porque ya se conocen los derechos de los niños y ni sus padres pueden romperlos.
En nuestra generación se tenía 8 amigos de "cuadra", actualmente es posible tener 500 "amigos" en diferentes partes del mundo, producto de las redes sociales. Las personas quieren aprender más idiomas, conocer más culturas, y comprobar que hay mil verdades, no sólo la que le enseñaron en su hogar. El impacto más significativo de esta búsqueda por la verdad, lo enfrentan las religiones y las culturas que tenían arraigadas muchas teorías y formas de vida.
El respeto hacia los padres como seres llenos de sabiduría se ha perdido, porque ahora uno puede ver a los 5 años lo que ellos aprendían de manos de sus maestros al finalizar sus estudios, los niños tienen más información que los abuelos, y por ende se les juzga por desconocimiento y en ocasiones por ignorancia.
Para concluir, indiscutiblemente todos los aspectos de la familia y la vida de sus integrantes se han modificado por la información y en general por el concepto de "Globalización" que se escucha a diario. El problema no ha radicado en tener acceso a la misma, sino en el descontrol de su uso y sobre todo las múltiples interpretaciones que se han hecho al respecto. Por ahora, hay que empezar cambios personales y esperar que la sociedad se sensibilice al respecto y actúe para buscar soluciones amigables. No hay que juzgar, con evaluar y proyectar es suficiente.
Recientemente Tearfund ha llevado a cabo investigación sobre los impactos positivos y negativos de la globalización en países en vías de desarrollo. Se enviaron cuestionarios a organizaciónes asociadas a Tearfund por todo el mundo. Uno de los problemas planteados en la encuesta fue el impacto que la globalización está teniendo en la vida de familia.
Algunos encuestados dijeron que la globalización no está afectando su vida de familia. La mayoría, sin embargo, dijo que la globalización está teniendo un impacto, principalmente mediante la televisión y la tecnología.
La televisión disminuye la cantidad de tiempo que las familias se pasan juntas. También expone a los niños a nuevos sistemas de valores, les hace crecer más rápido y les da una aspiración por los artículos de consumo.
Otras tecnologías están teniendo un impacto más positivo. Internet y las telecomunicaciones están ayudando a conectar a familias que viven en diferentes lugares y permiten la comunicación rápida.
Sin embargo, tanto la televisión como la tecnología están llevando al materialismo. Estas crean un deseo creciente por los artículos de lujo:
Estamos expuestos a productos que ciertamente hacen que la vida sea más fácil, pero a veces no podemos permitirnos el lujo de obtenerlos. Hay tensión en la familia cuando hay una desigual-dad entre lo que los miembros quieren y lo que podemos permitirnos tener. (Asia)
Los estilos de vida de la familia han cambiado. Los lazos de la familia se están rompiendo y el sistema de la familia tradicional ampliada se está reemplazando gradualmente por familias que sólo consisten de padres e hijos.
Hay presión por más trabajo y menos tiempo para verse y estar juntos como familia. Estamos poniendo a nuestros niños al cuidado de otras personas porque ambos padres tienen que trabajar. (América Latina)
La disciplina del niño, que debe pertenecer a todos en la sociedad pertenece ahora sólo a los padres. (Africa angloparlante)
Otros encuestados fueron menos negativos sobre la globalización – ellos han visto un mejoramiento de la salud de su familia y les gusta el hecho de que sus niños sean ciudadanos globales y puedan apreciar diferentes culturas.
Los padres pasan mejor tiempo con sus niños. Los escuchan y muy a menudo deciden cosas con ellos. (Africa francohablante)

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